Con el paso del tiempo muchos italianos dejaron Italia en busca de trabajo en el extranjero. Se calcula hoy que son entre los sesenta y los ochenta millones los descendientes de italianos alrededor del planeta, medio millión de los cuales se encuentran en Chile.

Los grandes oleajes migratorios italianos han surgido como consecuencia –por lo general- de periodos históricos difíciles económica y socialmente: por ejemplo los primeros años del siglo XX y la década sucesiva a la segunda guerra mundial. Sin embargo estos -muchas veces- trágicos movimientos de personas han contribuido a difundir las costumbres, la cultura y  -más en general- el estilo de vida italiano alrededor del mundo.

Es en este marco que desde el mes pasado se puede encontrar online el proyecto “Italiani all’estero: i diari raccontano” (desarrollado por la Fondazione Archivio Diaristico Nazionale con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia). La plataforma reúne –sin la presunción de describir de manera total fenómenos sociales e históricos tan multifacéticos como son las migraciones- los testimonios de las experiencias de vida de algunos emigrantes italianos que nos han llegado a través de cartas, diarios o documentos originales (es también posible enviar la propia historia).

Las idas y las vueltas, los viajes, los éxitos y los fracasos, la nostalgia, el amor, los sueños, las guerras y el trabajo descritos por los testimonios directos de italianos que se han marchado –a veces felices, a veces con los ojos llenos de lágrimas- entre finales del siglo XIX y la actualidad.

Por ejemplo, se encuentran unas cartas de un garibaldino, Adolfo Farsari, que en 1863 combatió como voluntario en la guerra de secesión americana, un diario de un ciudadano italiano anónimo que en 1914 intentaba escapar de Bruselas después de la ocupación de los alemanes. También hay testimonios mas recientes como la de Mario Speranza que cuenta la insurrección en Yemen de 1994 y la historia de Rosario Simone en Iraq en 1990.

Pero también es fácil encontrar las que se refieren a las migraciones hacia Latinoamérica y Chile: como la de Sabatino Basso, que llega en los primeros años del 900 cruzando los Andes para vender su tejido, y la de Luigi Chiarappa, que con su mujer viaja a Chile al comienzo de los años ’50 para una misión de zootécnico.

En el momento de abertura de la página web ya hay centenares de historias publicadas (con documentos digitalizados) que tienen como objetivo –por un lado- contar importantes etapas históricas de nuestro País a través de de vida “verdadera” de las personas; pero también encontrar elementos comunes entre todas las experiencias migratorias y permitir así el descubrimientos por parte de los lectores de las fuertes emociones que a menudo las acompañan.

Un viaje emocionante en la memoria italiana y de aquellos italianos que han llevado Italia por el mundo.