El Fiat 500 entra al Manhattan’s Museum of Modern Art (MoMA) en el marco de la exposición Value of Good Design, subrayando la importancia que este pequeño-gran auto tuvo para la economía, la cultura y la sociedad no solo italiana sino mundial.

En la página del Manhattan’s Museum of Modern Art (MoMA) dedicada a la actual exposición The Value of Good Design se puede leer: ¿Hay arte en un mango de escoba?

De hecho la exhibición, que se ha inaugurado el pasado 10 de febrero y quedará abierta hasta el próximo 15 de junio, se plantea de investigar qué es el design de calidad y cómo ha definido y define nuestras vidas cotidianas.

No es entonces casualidad que una de las piezas centrales de toda la muestra, escogida como símbolo de la mezcla entre belleza estética y funcionalidad práctica, es un  hermoso ejemplar del mítico Fiat 500 que da muestra, además, de las capacidades creativas y de proyectar de Fiat.

En lo específico se trata de un Fiat 500 F –la serie más famosa, producida entre 1965 y 1972- entrado a ser parte de la colección de piezas de propiedad del MoMA hace un par de años.

Un mito, él del Fiat 500, que nace en los años cincuenta con un proyecto de Dante Giacosa, imaginado sí como auto económico para la motorización del continente europeo en la post-guerra, pero con a la base la idea que el design de calidad tuviese que ser accesible para todos. De hecho el Fiat 500 se vuelve, ya en la década de los sesenta, el verdadero símbolo del llamado “milagro italiano”, época en la cual el país conoce un rápido desarrollo económico y tecnológico que trae un nuevo bienestar en los hogares de las familias italianas.

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Así, el hecho que hoy el público de todo el mundo pueda admirarlo en uno de los lugares más importantes con respecto al arte contemporáneo, certifica la importancia histórica y el valor simbólico del Fiat 500, icono del estilo italiano que encarna muchos de los rasgos típicos del modernismo de la época y que –a la vez- representa la capacidad del buen design de volverse masivo y popular: piensen, por ejemplo, que el “cinquino” fue producido entre el 1957 y el 1975 (en las series Sport, D, F, L, R) en más de cuatro millones de ejemplares (y con los Fiat 500 “contemporáneos” ya se ha llegado a los seis millones).

El Fiat 500 es un ícono de la historia del auto que ha cambiado por siempre la forma de diseñar y de producir vecturas” dijo Martino Stierli, “The Philip Johnson Chief Curator of Architecture and Design” del MoMA; “Por eso se añadió esta obra maestra de la cotidianidad a la collección del Museo.