Todos han escuchado hablar de “Made in Italy”, una marca que incluye toda la maravilla de un producto manufacturado en Italia: punto de fuerza no solamente de los sectores tradicionales de la industria italiana pero también, y cada día con más pujanza, de la industria aeroespacial, nanotecnologías e industria verde.

Según el Global Attractiveness Index (GAI) del The European House – Ambrosetti (TEH-A), que mide la capacidad de un País de detener los recursos presentes en el territorio y su habilidad de atracción de nuevos, utilizando parámetros de medición objetivos, Italia ocupa el lugar 16 entre los 144 Países analizados (expresión del 97,9% del PIB mundial).

La fuerza de esta marca y los indicadores de competitividad internacional como factor de atracción de inversión extranjera en Italia han sido objeto de un seminario realizado el pasado 27 de noviembre en la sede del Ministerio italiano de Relaciones Exteriores con el título “Indici e Reputazione: Strategie per l’Attrattività a confronto”.

Se hizo hincapié que otros indicadores representan a Italia en posiciones que no destacan los puntos de fuerza de la segunda economía manufacturera de Europa y la séptima en el mundo.

Las autoridades italianas determinaron monitorear la metodología utilizada para la determinación de estos indicadores para lograr que estos mismos reflejen así la potencia de la marca “Made in Italy”.